En la mayoría de los casos, la bursitis del codo se cura con tratamientos caseros. Los cuidados en el hogar pueden consistir en mantener el codo en reposo, aplicar compresas frías y tomar medicamentos para aliviar el dolor y la inflamación. Si tiene una infección, el médico también puede recetarle antibióticos.
Si el codo no se cura con los tratamientos caseros, es posible que el médico le realice un pequeño procedimiento llamado aspiración. Este procedimiento consiste en extraer el exceso de líquido que rodea la bolsa. El médico también puede inyectarle un medicamento llamado corticosteroide para tratar la inflamación. Por lo general, esto se realiza en el consultorio médico.
Es posible que necesite cirugía si el codo aún no se cura tras estos tratamientos. También puede necesitar cirugía si padece una infección grave que no mejora con antibióticos.