Existen tres opciones principales:
- Congelación de óvulos: Se extraen los óvulos y se congelan antes de su fecundación. Esta es una opción habitual si no tiene pareja o no desea recurrir al esperma de un donante en este momento.
- Congelación de embriones: Se extraen los óvulos, se fecundan con los espermatozoides en un laboratorio y, a continuación, se congelan. Se necesitará esperma de su pareja o de un donante.
- Congelación de tejido ovárico: Se extrae una pequeña muestra de tejido ovárico durante la cirugía y se congela. Esto puede realizarse cuando no hay tiempo suficiente para extraer óvulos, como por ejemplo justo antes de comenzar el tratamiento contra el cáncer.
El proceso de congelación de óvulos o embriones suele durar entre 2 y 4 semanas. Usted se administrará inyecciones hormonales durante unos 10 a 14 días. Estas hormonas ayudan a que los ovarios produzcan más óvulos de lo habitual en un ciclo. Durante este tiempo, se le realizarán análisis de sangre. También se le realizarán ecografías, que utilizan ondas sonoras para crear imágenes. Esto permite al médico comprobar cómo están creciendo los óvulos.
Cuando los óvulos están listos, un médico los extrae mediante una aguja fina guiada por ecografía. Durante este paso, se le administrarán medicamentos para que se relaje o se duerma. Los óvulos extraídos se congelan el mismo día o se fecundan con espermatozoides y se cultivan en un laboratorio durante 5 a 7 días antes de congelarse como embriones.